El exalcalde de Cervelló, Josep Lluís Morant ya es famoso. El dirigente de Convergència i Unió ha sido condenado a dos años de prisión por la Audiencia de Barcelona por ejecutar un proyecto urbanístico que había sido rechazado por el Pleno Municipal. “Los regidores son la Junta de Accionistas del municipio -señalaba un vecino- y se les ha ignorado”.

 La sentencia señala que el líder convergente ha “faltado de modo consciente a la verdad” y ha actuado de manera “absolutamente arbitraria” alegando que el Pleno Municipal no se había pronunciado en los tres meses previstos. Así, Josep Lluís Morant había emitido un decreto que daba luz verde a su proyecto urbanístico para la zona de Can Esteve, después de que el Pleno lo hubiera rechazado por ocho votos en contra y cuatro a favor en la sesión ordinaria del 16 de enero de 1995.

 Por su parte, CiU anunció que recurriría contra la condena. Visto este concepto que tiene CiU de la democracia y de las instituciones representativas, sólo nos queda suponer que ellos deben pensar que “más vale pájaro en mano, que tres por ciento volando”.