Vaya situación vivida en el último pleno municipal. Me recordó a una pelea de niños pequeños que enrrabietados van a contarle a su madre lo mal que se ha portado el otro.
En Sant Feliu se ha construido el nuevo complejo de la Piscina Municipal, como en toda obra, tanto pública como privada, se ha ido modificando el proyecto original por diferentes motivos, algunas veces por fallos en el mismo, otras veces por introducir mejoras no previstas originalmente… el caso es que el gasto de esta obra se ha disparado considerablemente.
Los vecinos, ejerciendo todo su derecho democrático, le han pedido explicaciones al Alcalde. Éste ejerciendo todo su derecho democrático les organizó una reunión con el Concejal de Obras Públicas y el Jefe de Obra, ya que él no podría explicarles todos los detalles con exactitud. Los vecinos han visto en esta actitud una ofensa a su Federación y no piensan reunirse con otra persona que no sea el Alcalde.
¿Solución? Una persona sensata llegaría a la conclusión que la mejor opción sería una reunión entre los vecinos, el Jefe de Obra, el Concejal y el Alcalde. Los vecinos contentos porque ahí está el Alcalde, el Alcalde tranquilo porque para todos los detalles precisos que le exijan tiene al Concejal y al Jefe de Obra ahí presentes. ¿Lógico verdad? Pues en Sant Feliu la lógica ha salido por la ventana. El resultado de todo esto ha sido la presentación de una Moción por parte de la Federación de Vecinos y Vecinas de Sant Feliu para abrir una comisión de investigación.
La respuesta de los diferentes partidos ha sido la abstención del PP, por creer que no hace falta dicha comisión puesto que el Ayuntamiento no oculta nada, ni hay indicios que indiquen que haya habido una malversación de fondos públicos, pero tampoco les quita la razón a los vecinos a los que se les debe una respuesta. ICV ha votado a favor porque ellos creen que también necesitan dicha información. El grupo de Gobierno formado por PSC, CIU y ERC han votado en contra por creer que la información ya ha sido ofrecida pero ha sido rechazada.
En fin, que la sala de plenos del Ayuntamiento de Sant Feliu se parece a un patio de colegio donde sólo les falta estirarse de las coletas.
NNGG Sant Feliu de Llobregat