Castelldefels, una apacible ciudad, donde sus vecinos podían encontrar un lugar de descano, donde poder formar una familia y ver crecer a sus hijos en una comunidad segura.

Esta bonita historia ha pasado a ser un dulce recuerdo, una imagen idílica de lo que nuestra ciudad fue y que difícilmente volverá a ser. Desde hace varios años Castelldefels cambio sus prioridades de ciudad familiar y tranquila, para ser referente de prostitución a nivel europeo, ciudad residencial para mafias, traficantes y demás delincuentes.

Y yo siendo joven me pregunto si es este el modelo de ciudad que quiero para Castelldefels. La respuesta es NO, un no rotundo, no quiero que mi ciudad solo salga en los medios de comunicación por redadas, asesinatos, robos y locales intervenidos por la policía a causa de la  prostitución.

Castelldefels es mucho más que todo esto y los jóvenes debemos trabajar para que todo esto desaparezca.

La inseguridad ciudadana se puede palpar con solo pasear por el centro de nuestra ciudad. Muchos vecinos incluso han recurrido a contratar seguridad privada para sus viviendas, ya que cada vez son más los robos violentos. Las bandas del este de Europa hacen su particular agosto a costa del miedo y la frustración de todos nosotros. Incluso comerciantes se ven desbordados por robos en sus tiendas, todos tenemos todavía en nuestro recuerdo a la familia Royo. Cada vez son más los tirones de bolso, los atracos en cajeros, los coches forzados. Todas esas cosas que nos hacen sentir miedo e indignación.

Estamos a merced del caos y la inseguridad, de la impotencia y de la desatención total por parte del Ayuntamiento. Una administración muy poco preocupada por actual situación, incluso a la que parece gustar la nueva imagen turística de Castelldefels. Una imagen de ocio nocturno, basada en copas, ruido, y para acabar la fiesta, prostitución. Una imagen que promociona la llegada de delincuentes y la huida de las familias.  El objetivo del Ayuntamiento y de nuestro alcalde, debe ser mejorar la coordinación policial, cerrar prostíbulos y fomentar una ciudad de ocio familiar, sana y tranquila.

Señores, no se ustedes, pero que conmigo no cuenten para acabar con lo poco que queda de esa bonita ciudad de la que un día fui un niño feliz. 

David Solé Gimeno - NNGG Castelldefels